La Champions debió viajar a tierras londinenses. En dos ocasiones, el poste negó el gol de la victoria al Chelsea
por Luis Francisco Castillo Rodríguez

Partido rudo bajo la lluvia moscovita. Partido serio, sin despistes. Dos cuadros vigorosos finalizaron el encuentro a las dos de la madrugada de allí; medianoche aquí. Partido larguísimo, pero no tedioso. Esta vez Abramovich, que ha invertido un auténtico capital en ganar la Champions, la tuvo realmente cerca. Casi la acarició con la yema de los dedos.
Sólo hacía falta que Terry, capitán del Chelsea, anotara el quinto gol de la serie, tras el error garrafal, por todo el mundo pronosticado, de Cristiano Ronaldo, supuestamente, repito, sólo supuestamente, el mejor jugador del orbe (tal vez lo sea porque nadie se lo ha disputado seriamente en este curso futbolístico). Pero Terry se resbaló y erró el penalti, ya con el portero vencido y todo. La mala suerte del Chelsea no tiene límites. No faltará quien diga que los defensas abruptos no lanzan bien los penaltis, pero esta vez fue un maldito mal paso, quizá fruto del aguacero, el que negó la gloria al Chelsea.
Muerte súbita. Y le tocó el turno a Anelka. Por la cara, todo el mundo supo que iba a fallar. Son las cosas que tiene el fútbol. Van der Sar le dio la Copa al Manchester, precisamente en el año en que se cumplen 50 años de la tragedia de Múnich; de hecho, fue Bobby Charlton quien encabezó la comitiva del United a la hora de echar mano del trofeo. Fue un homenaje ciertamente bonito y merecido. Pero no fue del todo justo.

¿Por qué? Porque, a mi modo de ver, la Champions debió viajar a tierras londinenses. En dos ocasiones, el poste negó el gol de la victoria al Chelsea. En la segunda parte el cuadro de Avram Grant le dio un auténtico ‘meneo’ al conjunto de Ferguson, quien optó por jugar sin centro del campo (parece mentira que un señor que lleva 22 años en esto se haga el ‘hara-kiri’ de este modo); Makelele levantó en peso el centro del campo rival. Sin duda, Claude, la perla despreciada de Florentino, fue el hombre del partido a sus treinta y tantos años. Una máquina.
Sólo la suerte redimió, de modo injusto, el mal hacer de Ferguson y su pupilo Cristiano. Entretanto, el plumero no nos dejaba ver al árbitro, claramente ataviado con la camisola del United; expulsó a Drogba -gran tirador de penaltis-, a mi juicio, sin motivo. Y, a la hora de pitar los córners, curiosamente se equivocaba siempre a favor del Manchester. Ya está bien, hombre.
En fin, estamos en lo de siempre. Fútbol es fútbol. Anelka tiró o paró Van der Sar, el caso es que la Copa viaja a Manchester. Abramovich la tuvo cerquísima, pero no pudo ser. Quizá otro año, aunque creo que este equipo está gafado. Cristiano cayó al suelo llorando bajo la lluvia de Moscú. Entiéndanlo. El susto debió de ser enorme; el mejor jugador de la Tierra a punto de malograr el trabajo de todo un año. Terry le privó de esa pesadilla. Fue ‘Terryble’.
Por cierto, el United probablemente sea el campeón más ramplón de los últimos años. No hizo prácticamente nada contra la Roma; tampoco contra el Barça y… ¿anoche? Sin duda era el favorito para todos, pero fue un poco decepcionante. Quizá esperábamos más. Mucho más. Del United, y también de Cristiano.
La agónica tanda de penaltis

2 respuestas hasta el momento ↓
dani // Mayo 22, 2008 a 9:30 pm
El arbitro, para el nivel que dicen que tiene, fue bastante parcial. Por momentos pensé que en el último momento le habían dado el pito a un árbitro español.
En mi opinión el Chelsea mereció ganar, pero así es el fútbol.
En cuanto a Ronaldo, su juego en la primera parte fue bastante bueno, aunque no del nivel de un crack mundial. No creo que sea bueno que en España se le dé tanta coba. Es el mejor jugador del mundo actual, sí, y muy muy bueno pero como dices, en parte porque sus rivales han pasado por dificultades este año.
Así, parece que la prensa quiere introducir en España la fiebre del portugués, vendiendo humo, ilusionando en vano a los aficionados madridistas. No obstante, todos sabemos que a no ser que se le ofrezca una cantidad desorbitada e impensable, el Manchester va a exprimir al jugador hasta que éste de síntomas de flaqueza.
Y el Madrid si retoca ciertas posiciones tiene equipo para Liga y Champions.
Fichar a Ronaldo me huele demasiado a nuevo proyecto galáctico, a fantasmas de un pasado no tan lejano como creemos.
Luisfran // Mayo 23, 2008 a 9:31 am
Pienso exactamente igual que Dani. Sí señor.
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