La primera final entre equipos ingleses de una Champions enfrenta a dos maneras opuestas de entender el fútbol
por Luis Francisco Castillo Rodríguez

El United jugará no sólo por su historia (17 Ligas, 11 Copas, una Champions, una Intercontinental y una UEFA), sino también por Geoff Bent, Roger Byrne, Eddie Colman, Duncan Edwards, Mark Jones, David Pegg, Tommy Taylor y Billy Whelan, aquellos futbolistas que murieron, hace ahora 50 años, en el trágico accidente de Munich la madrugada del 6 de febrero de 1958. Para ellos sería, sin duda, el triunfo de esta noche.
El rival será el Chelsea de Roman Abramovich, un cuadro construido a golpe de talonario. En efecto, el conjunto londinense jugará por sí mismo. Es un equipo que ha llegado al estadio final de un proyecto personal; quiso la suerte o el destino que uno de los mayores multimillonarios de la tierra se fijara un club modesto por historia y juego (una Liga, tres Copas, dos UEFAS).
Abramovich ha invertido 1.100 millones, compra incluida, en un conjunto que, no obstante, no arrastra la historia y el peso que el United, heredero de los ‘Busby Boys’ de Múnich, aquel equipo destinado a dominar Europa. Pasaron las años y de la mano de Ferguson -22 años en el banquillo-, el United cerró la herida tras ganar la Copa de Europa. Y lo hizo, quiso la suerte o el destino que así fuera, frente al Bayern Múnich. “¿Por qué iba a estar nervioso? Es mi cuarta final europea”, afirmó sir Alex en rueda de prensa, donde también admitió que “con Cristiano Ronaldo y Rooney no basta para ganar un partido como este”.
La primera final entre equipos ingleses de una Champions League enfrenta a dos conjuntos con dos maneras diferentes, por no decir antitéticas, de entender el fútbol. El viejo aroma del United frente a la nueva y a un tiempo añeja cocina de Roman Abramovich. Y se enfrentan en Moscú, esa ciudad que tiene un poco de cada uno: viejos autos y coches de alta alcurnia se disputan las calles de la ciudad. Moscú no sabe aún si optar por los modernos centros comerciales o por reforzar la simetría comunista. Ahora bien, esta noche el Luzhniki Stadium tendrá que elegir entre el United o el Chelsea.

2 respuestas hasta el momento ↓
dani // Mayo 21, 2008 a 1:37 pm
Yo personalmente prefiero que gane el Chelsea de los petrodólares, aunque sobre todo espero (como seguramente el resto de los aficionados) que haya goles potentes, concienzudas estrategias, espectáculo y fútbol, mucho fútbol.
Pressman // Mayo 21, 2008 a 3:45 pm
Pues ya te adelanto yo que fútbol va a haber poco. Al menos a priori, espero un partido de pocas llegadas entre dos equipos ingleses disfrazados de italianos. Y ahí creo que es más fuerte el Chelsea. Ojo a Drogba.
Pero como soy gafe, fijo que gana el Manchester y jugando de puta madre.
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