Pocos son los delanteros que saben ser generosos cuando se encuentran en la frontal del área. A diferencia de otros ‘killers’, éste maneja aseadamente la pelota, con criterio y veteranía futbolística. Sabe sacrificarse por el equipo y adoptar diferentes roles. Por alto es una bestia imbatible. Y todo esto desde la honestidad, la humildad y el trabajo duro. Ruud Van Nistelrooy es uno más dentro del banquillo blanco; no se quiere destacar, no pide más protagonismo que aquel que él mismo se gana con sus goles. Que no son pocos. De h
echo, la otra noche ante Osasuna fue precisamente un gol suyo el que abrió la lata rojilla, arreglando el desaguisado táctico que Schuster había despeglado sobre el tapete del Bernabéu.
La gestión de Pedja Mijatovic como Director Deportivo del Real Madrid ha sido desastrosa. No se ha carecterizado por descubrir nuevos talentos, ni por gastar con criterio los 200 millones largos en fichajes que ya lleva a sus espaldas. Robben, Pepe, Drenthe, Gago… La lista negra es larga y amarga. Mientras tanto, la cantera es despreciada y jugadorazos como De la Red, Granero o Negredo se han regalado a otros clubes. Pero Pedja tuvo un gran acierto. Tal vez su único acierto en este bienio ‘negro’.
A Pedja siempre le quedará ‘Van Gol’. Ahí, ni un pero. Todo un acierto. El dinero mejor gastado por Mijatovic. A priori su fichaje entrañaba cierto riesgo. Estaba ya mayor y parecía que venía a Madrid a ser suplente de Ronaldo, a vivir de las rentas y a jugar los minutos de la basura. Desterrado de la selección holandesa, su vinculación con la entidad blanca era por pocos años. Claro, ahora toca renovarle. Y con toda justicia, por cierto. Porque Ruud se ha ganado el respeto del madridismo marcando GOLES en cantidades industriales. Y con humildad, honestidad y profesionalidad.
LUIS FRANCISCO CASTILLO RODRÍGUEZ

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